Mundo de ficçãoIniciar sessãoCaeli no dijo más. Simplemente cerró los labios y enfrentó la mirada intensa de Adair. Al verlo así, tan cerca, sintiéndolo tan pequeño en sus manos, Adair tuvo un impulso de abrazarlo; pero aún no tenía del todo claro si sería aceptado o rechazado. Entonces, desprendió las manos. Había cierta incomodidad en el ambiente. Adair aclaró su garganta. Caminó cerca del agua. Después, volteó el rostro ligeramente y sonrió - Ahora sé que ya te bañaste y no quieres meterte al agua.<







