Mundo ficciónIniciar sesiónLo llevó por los árboles y lo pasó por los arbustos tal y como entraron. Aumentó la velocidad; si bien, no tuvo heridas graves, su piel obtuvo ligeros raspones. Apresuró sus pasos hasta llegar al pueblo y regresar a casa a mitad del tiempo promedio. Pero, Caeli seguía extraño. En todo el camino evitó su mirada incómodo. Si Adair le hacía alguna pregunta, daba una respuesta simple, como si quisiera evadirlo. Adair suspiró internamente.







