Mundo ficciónIniciar sesión—¿A dónde vamos? Dijiste que me llevarías a tu casa. —cuestiono tratando de no sonar nerviosa.
—Y para haya vamos —informa. Me mira de soslayo y una sonrisa torcida se dibuja en su rostro, poniendo su atención nuevamente en la carretera.—No tenía idea de que tu casa se encontraba fuera de la ciudad —confieso.—Bueno… no es como si pudiera darme el lujo de vivir en un lugar muy transitado sabiendo que estoy metido en cosas ilegales. —explica—. No puedo correr






