Mundo de ficçãoIniciar sessãoELARA
Él me guiña un ojo.
—Está bien, Kat, puedes restregarte contra mí cuando quieras. No me quejaré, aunque quizá la próxima no deberías ser tan entusiasta con el señor pantalones gruñones justo ahí.
—No soy gruñón —discute Ryden con tono plano.
—Ah, sí, perdón, lo olvidé, esa es solo tu cara normal







