Doménica
Su regreso sacará de inmediato a ese perro del camino de mi hijo. Y todavía tengo que resolver esa estúpida petición de Kayon, Valentina no querrá ir a la cárcel a verlo. Pero hasta que se fuera, podría ser bueno para mí, seguramente se enfrentarían y de una vez ella saldría de nuestras vidas. ¡Lo veré mañana!
Kayon estaba en su celda acostado en esa cama dura, donde había pasado los últimos 20 años, estaba recordando ese día en que lo había perdido todo, cerró los ojos y parecía volv