María Isabel
Me duele mucho la nariz, el golpe fue muy fuerte, tanto que ya tengo mis manos llenas de sangre al intentar contener el sangrado, ya no estoy tirada en el suelo, Burak me tiene en brazos como una niña en lo que Amin trata de ayudarme con su pañuelo a detener el sangrado.
— ¡María! M... mi amor, lo siento mucho. E...el golpe era para ese mentiroso — todos están pendientes de mi, los gemelos tratan de contener a Baruk, no deja de mirar con odio a Antonio.
— ¡Es mi prometida! Y tú e