CAPITULO XXVII
EL SUCESOR
Jesús de Montiel le iba tomando el pulso a la casa poco a poco, y en ausencia de Jean Pierre le Monéc, era el único responsable de cuanto sucedía en ella. Le asustaba no estar a la altura de la situación, pero presentaba un interesante reto para superarlo, y ayudar a los que como él habían llegado a la casa en busca de protección y de una vida que vivir cuando creciesen, sin que ello supusiera un permanente dolor. Magdalena la asistenta social colaboraba con él como l