209 - Nos volvemos a ver.
La mañana se adentraba lentamente en la gran mansión Rymer, bañando con una luz dorada los lujosos interiores. Guisselle se encontraba en su habitación, mirando por la ventana mientras la cálida brisa jugaba con las cortinas. El silencio de la mansión le resultaba asfixiante, una jaula dorada donde se sentía cada vez más atrapada. Fabio ya se había marchado al trabajo, como solía hacerlo, y la había dejado sola una vez más. Desde que la trajo a vivir aquí, no habían salido juntos ni una sola ve