158 - Desvinculada de la familia.
Eran las nueve y media de la noche y el bullicio del día ya había desaparecido, mientras Santiago conducía a Jazmín de regreso a la mansión Belmont. Había sido una jornada agotadora y llena de tensiones, y Santiago esperaba que el entorno familiar le proporcionara a Jazmín un poco de consuelo y descanso. Sin embargo, conocía bien a su jefa; descansar no era algo que se permitiera fácilmente.
— Señora, debería descansar un poco — sugirió Santiago con suavidad mientras estacionaba el coche en la