129 - Leandro y su buen ojo.
Jazmín sonrió y se levantó nuevamente.
— Bien, Juliet, sígueme. Te mostraré tu nuevo espacio de trabajo y te presentaré al equipo.
Mientras caminaban por los pasillos de la empresa, Julieta no podía evitar observar cada detalle. Cada paso que daba la acercaba más a su objetivo. Aunque la presencia de Leandro y Jazmín juntos la incomodaba, sabía que debía ser paciente. Su plan requería tiempo y precisión.
Llegaron a una oficina espaciosa y bien iluminada, justo al lado de la de Jazmín.
— Este se