Mundo ficciónIniciar sesiónEyra miraba sin emoción alguna por la ventana de su oficina, los recuerdos de anoche aún seguían en su mente paseando una y otra vez. Y la verdad es que no pudo dormir por nada del mundo, cuando aquel ruso dijo el nombre de su prometida sintió una horrible sensación dentro de ella.
Humillación…
La nórdica pensaba que era mucho mejor que aquella muerta viviente, tenía un cuerpo delgado, un busto grande y pequeños glúteos. Todos la deseaban…







