Las confesiones secretas.
Capítulo 57: Las confesiones secretas.
El jardín siempre había sido uno de los lugares favoritos de Liliana en la finca Rossi. Era tranquilo y apacible, un lugar donde podía olvidarse, aunque solo fuera por unos minutos, de todo lo que sucedía a su alrededor. Pero al entrar de nuevo en la mansión, algo llamó su atención.
Un grupo de criadas estaba de pie cerca del pasillo, con las cabezas juntas, susurrando entre sí. Eran cautelosas, casi demasiado. Sus voces eran tan bajas que ni siquiera las