Mundo ficciónIniciar sesiónTiró de mi hacia arriba y me besó con impaciencia mientras me hacía sentarme en su regazo, una de sus manos me sostenía por la espalda baja para no caer (pues estábamos al borde del colchón) y la otra se deshacía con prisa de mi camisa.
- Sé que siempre te he gustado - dijo ahora con voz firme, como si no hubiera estado borracho - Y se que deseas que lo que dijo Carlos sea verdad, lo deseas tanto como deseas hacer el amor conmigo<