Capítulo tres
Punto de vista de Selene
“Oye…” esas palabras salieron secas de mi garganta, como si se me hubieran atascado.
“Ven a sentarte con nosotros”, me dijo James mientras me acercaba una silla. Se sentó a mi lado y Damian frente a mí.
¿Podía empeorar la situación?
Estaba más que tensa; me quedé sentada mirando mi comida, incapaz de comer.
¿Quién come cuando el tipo con el que se acaba de acostar por error la mira con odio, como si recordara cada mala acción que ha cometido?
“¿Selene? ¡Pa