Alejandra soltó con firmeza la mano de Farid y no se mostró ni un poco turbada, simplemente masajeó de forma delicada su muñeca y arregló su traje.
— Por empezar si quiero café aquí tengo una cafetera; segundo, no tengo nada que hablar con usted y tercero no me diga Ale porque eso solo lo hacen mis amigos o personas muy cercanas a mí con las que tengo una relación estrecha, para su persona soy Alejandra o señorita Jones.
Los ojos de Alejandra de repente se pusieron brillantes y Lauren supo que