Lauren sonrió al escuchar esas simples palabras por parte de Sebastián y su sonrisa fue tan grande que el hombre le dió un beso lleno de ternura porque sus labios lo pedían, gracias a esto ella hizo el gesto inicial más grande y acarició su mejilla.
— Ahora quiero que te dejes dar un masaje, si las estrías te hacen sentir incómoda vamos a ir donde una dermatologa que te mande un tratamiento adecuado y las haga desaparecer; pero quiero que sea por ti y por nadie más, a mí no me importa en absol