La súplica de Sebastián hizo que los que lo veían se sintieran mal, unos doctores entraron y tuvieron que apartar con mucho cuidado al hombre de su esposa que aún permanecía inconsciente, ellos se fueron de ese sitio y al final acostaron al paciente en su camilla.
— Doctor Alborán — él miró al médico de su esposa — dígame que Lauren se encuentra bien, ella es muy importante para mí y no concibo la vida sin ella.
— A nivel ginecológico se encuentra bien, un neurólogo la va a revisar en este mome