Capítulo 34
Mileydis lejos de irse entró al penthouse, ella acarició la mejilla del hombre pero fue rechazada con total desprecio y Sebastián la miró con asco.

— Vete de aquí, me da asco verte — él la empujó — solo quiero beber solo con la soledad, no me interesa tener nada que ver contigo.

— Vamos Sebas — ella habló melosamente — sabes que me quieres y lo que pasó podemos arreglarlo hablando o lo llevamos a la cama como lo hacíamos antes, déjame servirte un trago y ya después si no quieres hablar conmigo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP