Sebastián siguió dándole respiración boca a boca hasta que ella empezó a toser y arrojó toda el agua que había tirado, pequeñas palmaditas fueron depositadas en su espalda y respiró agitadamente. Lauren miró a Andy que estaba sumamente asustada por lo que había pasado y aunque quería decirle algo no podía hablar.
— Vamos — Sebastián la cargó — te voy a ir a secar, Jake trae a la niña y busquen cómo reaccionar que las cosas por suerte no pasarón a mayores.
Jake tomó a Andy y se fueron adentro,