— Así que este es tu amante — miró a
Lauren — vaya que los sabes escoger, la pinta de vagabundo deja en evidencia
que no tiene donde caerse muerto más que el piso.
— Vaya, me sorprende que Lauren sea
una mujer tan inteligente teniendo una madre como usted — él rió
sarcásticamente — bueno, si ya dejo de soltar toda esa verborrea le sugiero que
se vaya porque ya la seguridad viene en camino a sacarla a patadas; si soy
amante de su hija o no eso no es su asunto y hasta donde recuerdo no tiene que