A Mary le encantaban aquellas fiestas. Unos pocos amigos íntimos significaban más o menos doce personas sentadas a la mesa. Amelia sonrió.
-Sería magnífico. Déjame que se lo consulte a Ryan y luego te lo confirmaré -contestó pensando que para el viernes Ryan y ella ya habrian terminado la farsa, nada mejor para una boda relampago que una separacion y divorcio de la misma manera. Sabia por lo que Mary le dijo que estaria algo desepcionadad pero no trataria de influenciar sus decisiones.
-Ryan