BRENTT
Sangre, eso es lo que me ha rodeado desde que tenía doce años y mataron a mi madre frente a mis ojos, era un niño, y, sin embargo, ya se esperaban grandes cosas de mi parte por ser el hijo del Capo de la mafia italiana. Sobre mis hombros ya colocaban un enorme peso para alguien de mi edad.
Y ahora, ese niño que crecía amoroso con su madre, estaba viendo como un mafioso turco, la sostenía con fuerza descomunal del cabello, tiraba con fuerza para que ella pudiera ver el dolor y sufrimient