LYNETTE
Me quedo atenta a lo que sigue, Brentt toma asiento y conecta la llamada mientras yo me quedo detrás del ordenador para que Ulyses no me pueda ver, los segundos pasan y poco a poco mi corazón aumenta el ritmo de sus latidos, hasta que escucho su voz.
—Brentt, no te ves muy bien —se burla Ulyses y cierro los puños.
—Habla, no me gusta perder el tiempo —espeta Brentt con firmeza, con la mirada fiera y con un deseo asesino que comparto con él.
—Bien, iré directo al grano, quiero tu vida