Mundo de ficçãoIniciar sessão¿Marcarla?
Demonios, Demonios, Demonios. Eso no podía estar pasando. Cuando había pensado entrar a la pandilla se imaginaba todo menos eso. Debía estar loca si se dejaba marcar. Lo peor. Acaso había descubierto que era una omega. Su corazón palpitaba desbocado, una ligera capa de sudor cubrió su cuerpo y palideció tanto que la expresión de Rayan se volvió extraña.
-Oye- llamó a la chica con claro pánico debajo de él- ¿Qué te estás imaginando? No soy una bestia, al menos no literal







