Mundo ficciónIniciar sesiónUna sonrisa se proyectó en el rostro de Sheldon mientras lamía su marca en el cuello de la omega que jadeaba dolorosamente entre sus brazos. El nudo la mantenía pegado a él llenándola otra vez de su esencia y Nadia solo podía estremecerse con los ojos llorosos y su temperatura alta dada el celo. Las feromonas que impregnaban la habitación eran lo suficientemente deliciosas e íntimas para tenerlos completamente embelesados y satisfechos a







