Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnte tantas miradas intrigadas sobre él, el rostro de Leticia se contorsionó en una mueca. Su humor estaba realmente volátil ese día. Primero, deprimida, y ahora, se había levantado de muy mal humor como ocurría generalmente, aunque no se aplicaba a esta. La razón real… tenía hambre.
Pero con ese pensamiento de querer llevar algo a su boca lo que sintió fue una lengua pasando por su pierna. Se estremeció y bajó la cabeza.
-Que piernas tienes, esposa de Rayan, no tiene ni un vello







