Mundo de ficçãoIniciar sessãoRayan gruñó contra la cabeza de Leticia escuchando como algo casi tumbaba la puerta de su apartamento, así como el timbre. ¿Quién demonios tocaba así su puerta? Como alfa sus sentidos desarrollados se vieron afectados.
Leticia por su parte ni siquiera se enteró. Estaba totalmente dormida contra su pecho. Su rostro era realmente tierno.
El alfa pretendió ignorarlo, pero los golpes continuaron por más de tres minutos. Se sentó en la cama con los colmillos visibles. Mataría al imbéci







