«Creo… que me estoy enamorando de ti»
«Soy todo tuyo amor»
«No cariño… no es un sueño»
Sueño.
Los ojos de Leticia se abrieron llenos de lágrimas, las pestañas pesadas por la humedad y las palabras que había escuchado en sus sueños repitiéndose ahora en su cabeza. El techo decorado se cernía sobre ella, y aunque lo había visto en los últimos años infinidad de veces, siempre le resultaba poco acogedor. No sabía por qué. No quería que su madre omega que dormía del otro lado de la cama se sintiese