Mundo ficciónIniciar sesiónGavel llegó a la dirección que malamente le había dicho la chica jadeante e inestable detrás de él. Estacionó la moto en un lugar seguro y la apagó mirando hacia la estancia. Era un edificio de cuatro plantas, demasiado lujoso para su gusto en la zona residencial. Los apartamentos ocupaban un piso entero por lo que solo había pocos residentes dentro de él, que contrastaba enormemente con la cantidad de autos de lujo, que estaban en el estacionamiento. Derroche de dinero por doquier. Tampoco e







