Rayan respiró profundo. Sabía de qué debía actuar con cuidado, si deseaba que la chica se quedara con él en su casa cada palabra debía pesarla. No le tenía miedo, él era un alfa y uno al que precisamente le tenían bastante miedo y respeto, pero se encontró realmente incómodo con la idea perder a Leticia, y si se hacía el mandamás de seguro lo golpearía y se iría. Y eso era más peligroso. Aún tenía que revisar su cuerpo para asegurarse que no hubiera recibido otras heridas debido a la pelea.
-Le