De inmediato se dió cuenta que Meredith estaba al volante, difícilmente podría escapar de estos dos malvados, así que se resignó a que la llevaran sin más luchas, solo pensaba como avisar a Chris o a alguno en la mansión para que pudieran ayudarle, intentaría mandar un mensaje, o hacer una llamada, ojalá no el quitaran su teléfono.
Benjamín estaba pendiente de cualquier reacción de ella y entonces escuchó cuando le dijo:
— ¡Dame tu celular! ¡Vas a quedarte conmigo, eres mi esposa!— le gritó él