Yo y mi bocaza, los ojos ardientes no se apartan de mí, dos hombres extremadamente guapos entraron a la habitación volando y destrozando lo que alguna vez fue una puerta, desearía irme corriendo de aquí pero sé que no es una buena idea y más al ver el estado de las astillas en el suelo, son demasiados fuertes y lo peor es que el tipo más apuesto se presentó como Dominik Tizian Bernhad Wurzel, mi padre.
Mi cuerpo no para de temblar no sé lo que debo hacer, Alai continúa sin responderme pero dent