—Mamá esa niña es muy fea.
Bajo mi cabeza y miró el suelo, ¿Por qué no puedo ser bonita como mamá?.
—No te juntes con ella —dice la mujer cargando a su hija.
—No mami, no te preocupes nadie quiere estar junto a ella.
Limpié mi rostro, si lloro me volveré más fea y no quiero ser un monstruo.
—Aria —levantó mi cabeza, mi maestra parece molesta —tu madre no atiende su teléfono, tú padre dice que está muy ocupado para perder su valioso tiempo por ti.
—Lo siento.
—Tú disculpa no es suficiente, mis h