CAPÍTULO 74. La peor estrategia
Estaba desquiciado. Rafael Bravo estaba a punto de un colapso nervioso, el peor que había tenido en toda su vida, y Dios sabía que tenía la conciencia tan asquerosamente sucia que ya había pasado por unos cuantos.
Sin embargo no logró que el hombre frente a él, aun postrado en aquella cama, hiciera ni el más mínimo gesto que denotara que le tenía algún miedo a sus amenazas.
—Lárgate de aquí, Rafael —gruñó su padre—. Por más que me duela decir esto, ya no quiero volver a verte.
Su hijo se dio la