CAPÍTULO 146. El sacrificio de un hombre
CAPÍTULO 146. El sacrificio de un hombre
Y no era tan simple como girar una palanca y dejar que el agua saliera, Samuel lo sabía, porque mientras no había ningún tipo de acelerante el fuego era más o menos controlable, pero con gasolina de por medio la historia era distinta. Así que lo primero era redirigir las reservas de agua hacia donde más se necesitaba y eso no era precisamente sobre los campos de olivas, sino sobre la casa.
Sobre la casa, sobre y alrededor del camino por el que Naiara te