A mitad de la noche desperté agitada debido a un mal sueño que tuve.
No sabía cuántas horas había dormido pero por alguna razón me sentía incómoda y no pude volver a conciliar el sueño.
Me levanté en medio de la oscuridad y me dirigí hacia la cocina en busca de un vaso con agua pero cuando pasé por la sala, no resistí la tentación de ver cómo estaba Fernando.
Me acerqué silenciosamente y entonces pude constatar que dormía profundamente mientras su cabello cubría parte de sus ojos.
Luego me senté