Me marché del despacho de David sin decirnos nada mas, ya que supuse que la conversación se había acabado hay, recogí mis cosas como el me dijo de mi escritorio, pero mientras recoge mis cosas,me pude dar cuenta de que David, estaba apoyado en la puerta sin dejar de mirarme, como si me fuera a llevar algo de lo que era de las empresas O”Brien. Todo el subidón de adrenalina que me había mantenido atenta y en alerta durante mi conversación con David, me bajó de golpe estando sentada en el taxi. N