Dos días después de hacerme el amor en aquella casa, me fui en taxi a trabajar como siempre lo hacía, nada más entrar en la empresa O”Brien, salude al guardia y a la recepcionista, cogí el ascensor para subir a la planta, y cuando salí me fui directamente a mi mesa, dejando en uno de los cajones mi bolso, encendí mi ordenador viendo entrar un mensaje de David, reclamando que fuera a su despacho. Me levanté de la silla para acercarme a donde estaba el despacho de David, tocando la puerta espera