34/ ¿QUIEN ENTRO?.
David cogió mi mano, arrastrándome con él hacia la silla de su escritorio, sentándose él para hacer que yo me sentara encima suya. Empezó a acariciar mi piel con sus dedos hasta la abertura de mi blusa, aunque yo intente apartar su mano, fue él quien apartó al final la mía
—- Creo que el viaje se va a retrasar un poco más, ¿no te parece? — me dijo, besando mi cuello, mi mejilla y rozando mis labios con los suyos
—- ¿Por qué? tienes que estar pronto donde quiera que me lleves — le dije, jadeando