Me marché del despacho de David corriendo, mientras las lágrimas me caían por mis mejillas, mientras se repetían en mi cabeza las palabras que con frialdad me dijo mi hermanastra Melody sobre lo de mi padre, no me podía creer lo que acababa de escucharle, aunque yo con los días que llevaba en la gran ciudad desde que llegue, tampoco había ido mucho a verlo, no me lo podía culpar ya que no era en parte mi culpa, si no de mi madrastra que no me dejaba entrar a verlo en la sala de la UVI donde él