—- David por favor estoy muy cansada ya, todo esto es demasiado para mi, ¿Puedes con sinceridad, mirarme ahora a la cara y decirme qué nos quieres a mi y a nuestra hija en tu vida? aunque eso signifique que tengas que divorciarte de mi hermanastra? — le pregunté sin apartar los dos nuestras miradas
De pronto me pude dar cuenta de que cambió el semblante de su cara, ya que tenía que luchar por nosotras, pero no me dijo nada, se acababa de quedar mudo y un intenso silencio se interpuso entre noso