Cuando mi amiga Aroa regresó a su casa con mi pequeña, no venían solas ya que entraron en la casa ellas dos junto a Sara y Mark aunque me quedé algo sorprendida, ya que no esperaba que mi marido llegara tan pronto a la casa de mi amiga. Sara se fue a la cocina quedándonos los cuatro en el salón. Cogi a mi hija en mis brazos sentandonos las dos junto a Mark en el sofá, sentándose mi amiga en la alfombra enfrente nuestra.
—- Mami ¿papi ya se ha ido? — me pregunto mi hija, dándome cuenta de que ma