Capítulo 85.
Malía siente las manos de Marek cerrándose en su piel, aferrándose silenciosamente a ella.
— No, no quiero regresar— jadea ella, comprendiendo al instante sus preocupaciones. — No quiero alejarme de ti. Solo necesito…
Se relame los labios.
“No quiero que se quede preocupado por mí.”
— Un tiempo para mí misma, ¿sabes? Tengo un lugar, un lugar especial.
— Te acompaño. — La voz de él se escuchaba profunda, fuerte, implacable.
De no sentir el sutil temblar de sus manos sobre su piel, Malía pensaría