Capítulo 61.
Solo al entrar el guerrero es envuelto por un olor extraño intenso tanto que la nariz le pica.
Gunnar contiene la respiración.
El olor a hormonas era tan fuerte que comenzaba a irritarle la garganta.
“¿Cómo soporta estar encerrada aquí?” Piensa al ver a la hembra que buscó durante días.
Sin embargo, no estaba dispuesto a detenerse ahí.
— ¿Qué haces aquí? ¡Lárgate! ¡Vete! ¿Que no ves? Estoy esperando a Marek. Estoy lista para él.
Benya extiende sus brazos para mostrar su cuerpo casi desnudo, env