Capítulo 210.
— Yo tengo tu sangre.—Susurra Aldret— Tanto que peleaste, tanto que luchaste y la vida te castigó. Y esto no terminará aquí.
— ¿Ah, no? ¿No termina? ¿Por qué?
Aldret se sentía roto, furioso…
No era la reacción que había esperado.
“Quería amor… reconocimiento” piensa.
— Si finalmente sabes que somos padre e hijo.
Pero Valerius lo sorprende acercándose un poco más a él.
Observando su rostro con tanta atención que el latido de su corazón se acelera.
El mismo corazón del niño herido.
— ¡¿Por qué?!