Capítulo 198.
Dante estaba con los nervios de punta, la piel erizada y sus manos vueltas zarpas.
La desesperación de no poder detener a su hermana, de no poder hacerla que comprendiera, sólo lo desesperaba más.
Sin embargo también sabe una cosa…
Ella jamás se lo perdonaría de negarse.
Asiente con la cabeza.
— Eso es lo que ella quiere, eso es lo que va a tener.
Zack ruge…
— No puedes…
— No pudiste convencerla tu que eres su mate… — Responde Dante con una calma que no sentía realmente— ¿Que te hace pensar qu