Capítulo 17.
Alfa Marek se encuentra caminando furioso en el calabozo, sin poder contener la furia.
— ¿Por qué estabas en los alrededores? ¿Por qué merodeabas en las colindancias de mi territorio? Cualquiera que tenga dos dedos de frente sabe que no deben estar en mi territorio sin permiso explícito.
El jadeo de una sonrisa sale sorpresivamente del pecho del prisionero.
— Que yo sepa la única opción de hacerme pasar por todo esto es que cometiera una infracción o ataque directo a su manada.
— Hay una ola