El día había florecido en todo esplendor, pero los ojos verdes de Jade, no habían cerrado ni por un solo instante
La noche había sido terrible, Axel no había vuelto, mientras ella se había quedado toda la noche allí. Completamente preocupada
Había preguntado a las enfermeras quién habían llegado a entrar en la habitación durante la noche para los chequeos
Pero estas solo le decían un “no tengo idea de lo que habla” otras eran un poco más amable y decías prácticamente las mismas palabras
Con la