Franklin Bolton falleció dos días después.
Alexander quedó completamente devastado... y profundamente impactado. Como su padre ya se había recuperado una vez estando al borde de la muerte, Alexander de verdad había creído, o al menos esperado, que esta vez no sería diferente. Los médicos le habían dado esperanzas al principio, señalando breves mejoras, pero un segundo ictus colateral le provocó una inflamación cerebral. Para cuando llegó la medianoche, ya no quedaba nada más por hacer salvo ver