Capítulo 2
Me incliné, besando su cuello lentamente, chupando la piel ahí hasta que gimió más fuerte, mi otra mano desabotonando su camisa un poco para exponer su pecho, mis dedos trazando sus pezones, pellizcando uno con gentileza.
“Sabes bien, Ethan. Apuesto a que tu polla sabe aún mejor,” dije, mi voz ronca, frotándome más fuerte contra él, mi clítoris palpitando por el contacto, humedad empapando mis bragas ahora.
Dios, ya está tan duro, presionando justo contra mi coño, puedo sentir cad